untitled

 

San Juan de Duero ( Soria )

( Monumento Nacional  /  Patrimonio Histórico Artístico del Románico de Castilla y León )

 

 

 

correo*e-mail

CREADA POR ANGEL LAZARO 2006 ACT. EN 2008

Breve historia del antiguo monasterio de San Juan de Duero

Galería de imágenes

A orillas del río Duero, junto al puente medieval y el camino del Monte de las Ánimas, en una de las vías de acceso a la ciudad de Soria, se hallan los restos del antiguo monasterio románico de San Juan de Duero desde hace más de 850 años.

 

En el primer tercio del siglo XII (entre los años 1119 y 1136) la Orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén (o de Acre), fundada en las Cruzadas por Tierra Santa en el siglo XI, se instaló en este lugar de la ciudad además de en los municipios sorianos de Ágreda y Almazán fundando el monasterio y reformando la iglesia ya existente desde el siglo XI tal y como hoy la conocemos, con la finalidad de dar protección y caridad a peregrinos y necesitados que allí acudían.

     

   Cruz de la Orden

Hospitalaria de S. Juan

 

En esa época la ciudad de Soria y su extenso pero poco poblado territorio constituía una estratégica zona en el extremo oriental del reino de Castilla que dominaba la frontera de los cristianos de la Reconquista en las riberas del río Duero frente al territorio hispano-musulmán que se extendía al Sur en claro retroceso ante el avance cristiano del Norte. Por otro lado también era el punto fronterizo de contacto con los reinos de Aragón y Navarra.
 

Esta ciudad, testigo del trasiego comercial y humano propio de las tierras fronterizas estaba entonces dotada de una extensa muralla fortificada de algo más de 4 Km. Era la plaza principal o “cabeza” de lo que en aquella época se denominaba una “extremadura”, término que definía las zonas fronterizas ribereñas de los reinos cristianos frente al territorio musulmán. De ahí que en su escudo todavía hoy figure el lema “cabeza pura de extremadura”.

 

En el transcurso de ese siglo, y precisamente por su importancia estratégica, fue escenario y campo de batalla entre los diferentes reyes cristianos que pugnaban por el dominio de estas tierras, de tal manera que en un tiempo pasó a pertenecer de la Corona de Castilla a la Corona de Aragón bajo el reinado de Alfonso I el Batallador y Doña Urraca de Castilla. En 1109, Alfonso trasladó las Cortes aragonesas a Soria, un año antes de conquistar Zaragoza a los árabes.

El rey Sancho de Navarra también se apoderó durante un tiempo de territorios norteños y orientales de Soria.

Con todo ello, durante la Reconquista, unos y otros procedieron a repoblar sus dominios sorianos con gentes castellanas, aragonesas, navarras y vascas.


                    Alfonso I el Batallador, rey de Aragón 

                    y la Reina Doña Urraca de Castilla

 

Cuando el monasterio de San Juan de Duero fue fundado, coincidió con los años en que Soria formaba parte de los territorios del reino de Aragón, en la época del rey Alfonso I el Batallador casado con Doña Urraca, reina de Castilla. Esta reina, era viuda de Raimundo de Borgoña con quien tuvo un hijo: Alfonso VII quien más tarde tuvo que disputar el dominio de Soria con su padrastro Alfonso I de Aragón tras la muerte de su madre Urraca.
 

Tras esas luchas de poder entre reyes rivales, al fin Soria volvió a integrarse definitivamente en el territorio de la Corona de Castilla y León bajo el reinado de Alfonso VII.

 

       

         El rey Alfonso VII

 

Años después, su nieto Alfonso VIII el Noble, agradecido por la protección que la ciudad le otorgó frente a sus enemigos cuando heredó el trono siendo aún un niño, es cuando a la ya Ciudad (antes Villa) le fueron dados los Fueros en 1256 que le otorgaban un estatus de derecho con privilegios y rango frente a otras ciudades además de facilitar más repoblaciones por todo el territorio que se unieron al las anteriores habidas con otros reyes.
 

 

 

Los reyes de Castilla  Don Alfonso VIII, el Noble

y su esposa Doña Leonor de Plantagenet

 

Se conservan pocos documentos de la época que permitan dar una versión muy detallada de la historia del monasterio. De entre ellos hay uno que data del año 1243 y que cita a G. Roderici como Comendador de las casas de la Hospitalaria Orden de San Juan de Soria, Almazán y Ágreda. Otros mencionan, datan y comentan su relación con otras parroquias de la ciudad así como ciertos conflictos entre los Hermanos Hospitalarios y el Obispo de Osma-Soria en diferentes momentos desde el siglo XII al XVIII.

 

En 1530, con el emperador Carlos I, la Orden pasó a formar parte de la Orden de Malta, aunque manteniendo el nombre, insignias y sus principales funciones todavía hoy.
 

El monasterio estuvo habitado hasta el siglo XVII momento en el que se inicia su progresivo abandono como morada de los monjes. En su período de decadencia, su peculiar claustro llegó a ser un recinto para encerrar ganado lo que provocó que el Municipio prohibiera de forma expresa su utilización para ese fin. De hecho, documentos de 1746 dejan constancia de cómo el comendador Don Antonio Aldana, da aviso del deterioro en que se halla el monasterio con lo que  al año siguiente, el visitador Don Alonso Carrillo inspeccionó el recinto y realizó un detallado informe en el que denunciaba que aunque la iglesia mantenía un aceptable estado, el claustro y las dependencias monacales presentaban un estado de amenazante ruina.
 

Con todo ello la iglesia aún mantuvo su uso para el culto en el siglo XVIII, y el resto del conjunto durante un tiempo se utilizó como escenario para la celebración anual de los Jurados de las Fiestas de San Juan.
 

Por fin, la sensibilidad afloró un siglo más tarde: en el año 1882 fue declarado Monumento Nacional lo que supuso su merecido reconocimiento y conservación como la singular y valiosa obra arquitectónica románica que hoy podemos contemplar como parte del Patrimonio Histórico Artístico del Románico de Castilla y León.
 

 

Para saber más. Bibliografía sobre el tema:

 

GAYA NUÑO, Juan Antonio, El románico de la provincia de Soria, p.157.
 

CALONGE, Francisco Angel y CLERENCIA RAMÓN, Angel, «La Orden hospitalaria en la ciudad de
Soria en el siglo XIII: amenaza de excomunión del obispo Juan», en II Jornadas de Estudio y Trabajo
sobre la Diócesis de Osma-Soria, Edición digital en formato pdf, ed. Servicio de Publicaciones de la
Excma. Diputación Provincial de Soria, Soria, 2001.

 

PÉREZ MONZÓN, Olga, «Presencia Sanjuanista en la provincia de Soria», en Celtiberia, núm. 76
(1988), pp. 230-231; citado por: NUÑO GONZÁLEZ, Jaime, «San Juan de Duero», en VV.AA., en El
arte románico en la ciudad de Soria, p. 184.

 

TARACENA AGUIRRE, Blas y TUDELA DE LA ORDEN, José, Guía artística de Soria y su
provincia, p. 132.

 

Enlaces

Extenso directorio de enlaces sobre Soria:

 

Gran web sobre temas sorianos de Goig Soler:

 

1256-2006. Los 750 años del Fuero de Soria

 

Visita virtual interactiva al monasterio. Proyecto de la web www sanjuandeduero com

 

El gran buscador en internet

 

üWeb Arte Historia

üArteguías: románico de Soria

üWeb Galería  FotosdeSoria.com

üWikipedia

 

ENLACES A  ADMINISTRACIONES PÚBLICAS:

Patronato de Turismo de Soria

 

Diputación Provincial de Soria

 

Turismo de Castilla y León

 

Ayuntamiento de la Ciudad de Soria

 

Soria y Teruel también existen

 

 

¿Qué tiene de singular San Juan de Duero?

Mapa y Horarios

 

Cuando el visitante accede al conjunto de San Juan de Duero lo primero que llama su atención es sin duda su original claustro de los siglos XII y XIII.

 

 

Sus arcos son una bella mezcla de estilos que lo hacen único en el mundo ya que se dan en él las típicas arquerías románicas de medio punto con capiteles adornados de seres fantásticos y motivos florares unidas a otras entrecruzadas de estilo árabe mudéjar que lo completan de una forma peculiar y magnífica para la época, todo él está elaborado con piedra de Valonsadero, lugar muy próximo a la ciudad.

 

En el claustro todavía se pueden observar algunos de los canecillos en lo que queda de la cornisa en que reposaba la techumbre de madera, ahora inexistente, que originariamente lo cubría y unía a las diferentes dependencias monacales algunas de cuyas puertas aún se observan a su alrededor.

 

 

 

Durante la Edad Media, como era costumbre, el lugar tuvo uso de zona de enterramiento por lo que en su suelo se han hallado austeras tumbas señaladas con sencillas losas. También en los muros se observan algunos sepulcros.

 

Visto el claustro, una puerta da acceso a la iglesia románica del siglo XI que hoy se halla muy bien restaurada en su interior y que muestra la construcción de una única nave con acceso al presbiterio de bóveda de cañón apuntada a través de un arco triunfal también apuntado con capiteles de ornamentos vegetales como piñas y hojas de acanto y acabando en el ábside con bóveda de horno.

 

En un lateral de la nave se conserva, en un amplio nicho con arco, un sepulcro con la lápida esculpida de un monje yacente en tamaño natural que podría corresponder a algún prior de la Orden que habitó el monasterio.

 

 

Muy originales y raros en Occidente son los dos templetes o baldaquinos que separan el ábside y la nave y que fueron añadidos a la edificación por la Orden Hospitalaria claramente influenciada por el culto cristiano oriental. Uno de los baldaquinos está coronado por una pequeña cúpula cónica y el otro por una semiesférica. Interesa situarse bajo los templetes para observar el interior de las pequeñas cúpulas con rudimentarias bóvedas de arista seguidas por unos gruesos nervios con más función ornamental que de sujeción que están apoyados sobre unas ménsulas con rostros humanos unas y de demonios otras.
 

Si observamos de cerca los baldaquinos descubriremos en los cuatro capiteles del que tiene la cúpula semiesférica las siguientes cuatro escenas: la Natividad del Señor, la Matanza de los Santos Inocentes, la Huida a Egipto y la Resurrección de Nuestro Señor.

 

El otro baldaquino, el de cúpula cónica, presenta a seres fantásticos en tres de los capiteles y en el cuarto la escena de la decapitación de San Juan el Bautista ante la princesa Herodías (también llamada Herodíades), otros dos personajes más (quizás uno de ellos su marido, el Tetrarca Herodes Antipas) y, arrodillada, la joven y bella Salomé quien, según los Evangelios, tras danzar ante su padrastro Herodes Antipas pidió como premio, manipulada por su madre, la cabeza de Juan, a lo que el Tetrarca accedió.

 

 

 Creada por: Angel Lázaro en 2006, actualizada en 2008

 

Plano de Soria Ciudad

 

Dirección:

Camino

Monte de las Ánimas, 7

42004  Soria.

Teléfono:

(+0034)  975 23 02 18

Horarios de Visita:

Martes a sábados:
de 10 h. a 14 h. (todo el año)
y
de 16 h. a 19 h. (octubre a junio)
o
de 17 h. a 20 h. (julio a sept.)
_____
Domingos (todo el año)
de 10 h. a 14 h
_____
Domingos tarde y lunes cerrado.
_____
Servicio de Audioguía en castellano, inglés y francés.
_____
Tarifas de entrada:
Adultos: 0, 60 €
Grupos concertados: 0, 30 €

Menores de 18 años, Carnet de estudiante, jubilados y mayores de 65 años, gratis.

_______
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Web Hosting · Blog · Guestbooks · Message Forums · Mailing Lists
Allwebco Web Templates · Build your own toolbar · Site Building Articles · Audio, Fonts, Clipart
powered by a free webtools company bravenet.com