|
|
|
|
|
San Juan de Duero (Soria)
|
|||||||||||
|
Breve historia del antiguo monasterio |
Galería de imágenes |
||||||||||
|
A orillas del río Duero, junto al puente medieval y el camino del Monte de las Ánimas, en una de las vías de acceso a la ciudad de Soria, se hallan los restos del antiguo monasterio románico de San Juan de Duero desde hace más de 850 años.
En el primer tercio del siglo XII (entre los años 1119 y 1136) la Orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén (o de Acre), fundada en las Cruzadas por Tierra Santa en el siglo XI, se instaló en este lugar de la ciudad además de en los municipios sorianos de Ágreda y Almazán fundando el monasterio y reformando la iglesia ya existente desde el siglo XI tal y como hoy la conocemos, con la finalidad de dar protección y caridad a peregrinos y necesitados que allí acudían. En esa época la ciudad de Soria y su extenso pero poco poblado territorio constituía una estratégica zona en el extremo oriental del reino de Castilla que dominaba la frontera de los cristianos de la Reconquista en las riberas del río Duero frente al territorio hispano-musulmán que se extendía al Sur en claro retroceso ante el avance cristiano del Norte. Por otro lado también era el punto fronterizo de contacto con los reinos de Aragón y Navarra. Esta ciudad, testigo del trasiego comercial y humano propio de las tierras fronterizas estaba entonces dotada de una extensa muralla fortificada de algo más de 4 Km. Era la plaza principal o “cabeza” de lo que en aquella época se denominaba una “extremadura”, término que definía las zonas fronterizas ribereñas de los reinos cristianos frente al territorio musulmán. De ahí que en su escudo todavía hoy figure el lema “cabeza pura de extremadura”.
En el transcurso de ese siglo, y precisamente por su importancia estratégica, fue escenario y campo de batalla entre los diferentes reyes cristianos que pugnaban por el dominio de estas tierras, de tal manera que en un tiempo pasó a pertenecer de la Corona de Castilla a la Corona de Aragón bajo el reinado de Alfonso I el Batallador y Doña Urraca de Castilla. En 1109, Alfonso trasladó las Cortes aragonesas a Soria, un año antes de conquistar Zaragoza a los árabes. El rey Sancho de Navarra también se apoderó durante un tiempo de territorios norteños y orientales de Soria. Con todo ello, durante la Reconquista, unos y otros procedieron a repoblar sus dominios sorianos con gentes castellanas, aragonesas, navarras y vascas.
Cuando el monasterio de San Juan de Duero fue fundado, coincidió con los años en que Soria formaba parte de los territorios del reino de Aragón, en la época del rey Alfonso I el Batallador casado con Doña Urraca, reina de Castilla. Esta reina, era viuda de Raimundo de Borgoña con quien tuvo un hijo: Alfonso VII quien más tarde tuvo que disputar el dominio de Soria con su padrastro Alfonso I de Aragón tras la muerte de su madre Urraca.
Tras esas luchas de poder entre reyes rivales, al fin Soria volvió a integrarse definitivamente en el territorio de la Corona de Castilla y León bajo el reinado de Alfonso VII.
Años después, su nieto Alfonso VIII el Noble, agradecido por la protección que la ciudad le otorgó frente a sus enemigos cuando heredó el trono siendo aún un niño, es cuando a la ya Ciudad (antes Villa) le fueron dados los Fueros en 1256 que le otorgaban un estatus de derecho con privilegios y rango frente a otras ciudades además de facilitar más repoblaciones por todo el territorio que se unieron a las anteriores habidas con otros reyes. Se conservan pocos documentos de la época que permitan dar una versión muy detallada de la historia del monasterio. De entre ellos hay uno que data del año 1243 y que cita a G. Roderici como Comendador de las casas de la Hospitalaria Orden de San Juan de Soria, Almazán y Ágreda. Otros mencionan, datan y comentan su relación con otras parroquias de la ciudad así como ciertos conflictos entre los Hermanos Hospitalarios y el Obispo de Osma-Soria en diferentes momentos desde el siglo XII al XVIII. En 1530, con el emperador Carlos I, la Orden pasó a formar parte de la Orden de Malta, aunque manteniendo el nombre, insignias y sus principales funciones todavía hoy. El monasterio estuvo habitado hasta el siglo XVII momento en el que se inicia su progresivo abandono como morada de los monjes. En su período de decadencia, su peculiar claustro llegó a ser un recinto para encerrar ganado lo que provocó que el Municipio prohibiera de forma expresa su utilización para ese fin. De hecho, documentos de 1746 dejan constancia de cómo el comendador Don Antonio Aldana, da aviso del deterioro en que se halla el monasterio con lo que al año siguiente, el visitador Don Alonso Carrillo inspeccionó el recinto y realizó un detallado informe en el que denunciaba que aunque la iglesia mantenía un aceptable estado, el claustro y las dependencias monacales presentaban un estado de amenazante ruina. Con todo ello la iglesia aún mantuvo su uso para el culto en el siglo XVIII, y el resto del conjunto durante un tiempo se utilizó como escenario para la celebración anual de los Jurados de las Fiestas de San Juan. Por fin, la sensibilidad afloró un siglo más tarde: en el año 1882 fue declarado Monumento Nacional lo que supuso su merecido reconocimiento y conservación como la singular y valiosa obra arquitectónica románica que hoy podemos contemplar como parte del Patrimonio Histórico Artístico del Románico de Castilla y León.
Para saber más. Bibliografía sobre el tema:
GAYA NUÑO, Juan
Antonio, El románico de la provincia de Soria, p.157.
CALONGE, Francisco
Angel y CLERENCIA RAMÓN, Angel, «La Orden hospitalaria en la ciudad
de
PÉREZ MONZÓN, Olga,
«Presencia Sanjuanista en la provincia de Soria», en Celtiberia,
núm. 76
TARACENA AGUIRRE, Blas
y TUDELA DE LA ORDEN, José, Guía artística de Soria y su
|
--![]() ![]()
Enlaces web: El Collado, directorio de webs de Soria:
La gran web de temas sorianos de Goig Soler:
1256-2006.Los 750 años del Fuero de Soria:
Visita virtual interactiva de San Juan de Duero:
Buscador Google:
La frontera del Duero: románico de la ribera del Duero Valonsadero.com: portal de Soria Soria y Más: actualidad y cultura sorianas
Soria Ya !
Administraciones públicas:
Turismo de Soria
Diputación de Soria
Turismo de Castilla y León
Ayuntamiento de Soria
|
||||||||||
|
¿Qué tiene de singular San Juan de Duero? |
Mapas y horarios |
||||||||||
Cuando el visitante accede al conjunto de San Juan de Duero lo primero que llama su atención es sin duda su original claustro de los siglos XII y XIII. Sus arcos son una bella mezcla de estilos que lo hacen único en el mundo ya que se dan en él las típicas arquerías romá-nicas de medio punto con capiteles adornados de seres fantásticos y motivos florares unidas a otras entrecruzadas de estilo árabe mudéjar que lo completan de una forma peculiar y magnífica para la época, todo él está elaborado con piedra de Valonsadero, lugar muy próximo a la ciudad.
En el claustro todavía se pueden observar algunos de los canecillos en lo que queda de la cornisa en que reposaba la techumbre de madera, ahora inexistente, que originariamente lo cubría y unía a las diferentes dependencias monacales algunas de cuyas puertas aún se observan a su alrededor. Durante la Edad Media, como era costumbre, el lugar tuvo uso de zona de enterramiento por lo que en losas. También en los muros se pueden observar todavía algunos sepulcros. Visto el claustro, una puerta da acceso a la iglesia románica del siglo XI que hoy se halla muy bien restaurada en su interior y que muestra la construcción de una única nave con acceso al presbiterio de bóveda de cañón apuntada a través de un arco triunfal también apuntado con capiteles de ornamentos vegetales como piñas y hojas de acanto y acabando en el ábside con bóveda de horno.
En un lateral de la nave se conserva, en un amplio nicho con arco, un sepulcro con la lápida esculpida de un monje yacente en tamaño natural que podría corresponder a algún prior de la Orden que habitó el monasterio. Muy originales y raros en Occidente son los dos templetes o baldaquinos que separan el ábside y la nave y que fueron añadidos a la edificación por la Orden Hospitalaria claramente influenciada por el culto cristiano oriental. Uno de los baldaquinos está coronado por una pequeña cúpula cónica y el otro por una semiesférica.
Interesa situarse bajo los templetes para observar el interior de las pequeñas cúpulas con rudimentarias bóvedas de arista seguidas por unos gruesos nervios con más función ornamental que de sujeción que están apoyados sobre unas ménsulas con rostros humanos unas y de demonios otras. Si observamos de cerca los baldaquinos descubriremos en los cuatro capiteles del que tiene la cúpula semiesférica las siguientes cuatro escenas: la Natividad del Señor, la Matanza de los Santos Inocentes, la Huida a Egipto y la Resurrección de Nuestro Señor.
El otro baldaquino, el de cúpula cónica, presenta a seres fantásticos en tres de los capiteles y en el cuarto la escena de la decapitación de San Juan el Bautista ante la princesa Herodías (también llamada Herodíades), otros dos personajes más (quizás uno de ellos su marido, el Tetrarca Herodes Antipas) y, arrodillada, la joven y bella Salomé quien, según los Evangelios, tras danzar ante su padrastro Herodes Antipas pidió como premio, manipulada por su madre, la cabeza de Juan, a lo que el Tetrarca accedió.
Angel Lázaro, 2006, última actualización en 2009
|
Soria en el mapa:
Plano de Soria ciudad:
SAN JUAN de DUERO DIRECCIÓN Camino Monte de las Animas, 7 42004-SORIA
TELÉFONO
(+0034) 975 23 02 18
HORARIOS de VISITA Martes a sábado de 10 h. a 14 h. todo el año y de 16 h. a 19 h. de octubre a junio o de 17 h. a 20 h. de julio a septiembre Domingos tarde y lunes cerrado Servicios de audio-guía en castellano, inglés y francés. Tarifas de entrada: Adultos, 0,60 € Grupos concertados, 0,30 € Los menores de 18 años, los mayores de 65 y carnet de estudiante, entrada gratis. ______________
Patrimonio Nacional de Castilla y León
|
||||||||||
bravenet.com